Ayer nos hicieron un regalo desbordante de cariño y de dulzura. En la recepción dejaron dos voluminosos paquetes, cuidadosamente envueltos y con una cartita. Decía así: "Suelo leer que en las siestas se reúnen para 'armar' el periódico del día siguiente. Me pareció oportuno prepararles un complemento para acompañar vuestro café, mate o lo que les apetezca. Es mi modo de agradecerles el 'simple' hecho de mantenernos informados. Los hice en mi propia cocina, donde la higiene es óptima. Espero les agrade".

Veloces y entusiasmados, quitamos los papeles y aparecieron cuatro suculentos budines, dos de manzana y dos de café. Cada uno con prolijos cartelitos que consignaban los ingredientes. Imposible describir tanta delicia. La marabunta dio cuenta de ellos en cuestión de minutos. Para doña Ana Pérez, vecina de Don Bosco al 3.300... ¡infinitas gracias!